“Un primer paso importante: decir basta a quien no te valora, ni te merece. No pierdas el tiempo esperando desesperadamente y siendo solo una opción. Es simplemente dejar ir a lo que sabés, muy en el fondo, que nunca va a poder ser lo que vos esperas. Solo tenés que valorar a los que te saben valorar. No gastes tu tiempo en personas que no lo merecen. Por más que te duela, hay que dejar de ser masoquista y aprender a dejar ir, es decir, a superar a una persona.”

“No me gusta quererte si eso me hace mal. No me gusta extrañarte si sé que vos no lo haces. No me gusta pensarte y recordarte a cada momento. No me gusta verte y que no me salga una simple oración coherente. No me gusta no poder odiarte, porque aunque no lo quiera admitir, te quiero. Pero tengo miedo, miedo a ser la que lo intente por los dos. Miedo a intentar y fracasar.
Sé que no pude ni podré tenerte para siempre, pero aunque sea por un tiempo, uno en el que pueda aprender a sobrevivir a tu lado, tiempo que no se base en mentiras, tiempo en el que aprendas de mi y yo de vos. Tiempo de cosas nuevas. Pero ojo, no me quiero casar con vos, no creo en esas cosas, ni te quiero solo para mí, simplemente quiero que seas ese escape que necesito cuando todo me tapa y no doy abasto. No te pido más que eso, un simple escape a la realidad que me persigue.
Si no podés ser lo que te pido, por lo menos cuidame de tu amor, no me busques, evita que te necesite a cada momento, evita que te quiera y hace que te odie. Pero, lamentablemente, lo que hagas conmigo, queda en vos, aunque capaz ni te des cuenta.”